Amor neurótico

Amor neurótico

Un apego no nacido del deseo consciente, sino de un miedo antiguo.

Es un contrato psíquico firmado en la infancia. Así que permaneces, no porque elijas quedarte, sino porque sientes que irte te convertiría en alguien cruel; mientras tanto, cada espiral emocional dirigida hacia ti por la otra persona aprieta más su agarre.

Sus lágrimas, sus disculpas, su silencio… estas tácticas manipuladoras no sanan el vínculo, lo encadenan.

Entonces comienzas a creer que su sanación es tu responsabilidad, que sin ti se desmoronarían y caerían al abismo.

Pero hay una verdad central: nadie puede sanar el viaje del alma de otra persona.

Si confrontas esta ilusión y reconoces que, aunque tu compasión es real, es una distorsión de una vieja herida que cargas desde la infancia:

El niño que tenía que mantener la paz.

El niño que siempre tenía que rescatar a los demás.

El niño que obtenía seguridad a través del sacrificio.

El niño que aprendió a complacer para recibir amor.

Y ahora, como adulto, los patrones son inquietantemente familiares.

Te sientes atrapado no porque seas débil, sino porque esta dinámica refleja algo profundamente grabado en tu inconsciente.

Así que recuerda: no los estás abandonando, estás negándote a abandonarte a ti mismo. Y no eres responsable de la sanación que ellos se resisten a hacer.Tu ausencia no los destruirá, pero si eliges quedarte, te destruirá a ti.

Con amor divino y gratitud, te doy las gracias.

Previous
Previous

Relaciones Tóxicas

Next
Next

Mentalismo: “Todo es mente”